Como están las cosas
El otro día salió en la charla la frase: El mercado está muy mal. Hoy reflexiono sobre ello.
La frase viene a decir que la sociedad a cambiado, en algunos aspectos para bien pero en otros para mal y, en este caso, en el BDSM y el terreno emocional, lo ha hecho para mal.
Gente que se da de D sólo para follar y luego dejarte tirado emocionalmente y, sumis que se la dan de sumis pero pretenden dominar desde abajo y drenar a D.
Ya no hay D/ s, sólo consumo de cuerpos y algunas personas hasta pagando por ello.
¿Dónde quedaron las caricias y la preocupación de ambas partes tras una sesión? Y no sólo eso, ¿Días después por si hay rebote emocional? Eso es lo que me gustaría ver. Las conexiones y saber que tras una sesión existen.
No debería quizá decir esto pero... No se debería sesionar bajo el odio tampoco, si odias a las mujeres u a los hombres, prueba a sesionar con el otro género a ver qué pasa.
Perdón que me desvío. Vuelvo y con algo un poquito personal.
Yo no sólo entré a este mundo por las prácticas, sino que buscaba caricias, mimos, conexiones, algo que ya no existía en lo Vainilla muchas veces, algo genuíno, bonito de vivir. Algo que rompiera cadenas para usar otras mucho mejores, más cercanas, más vivas.
Pero la cosa está difícil, por eso entiendo la frase y más cuando vives con ciertos condicionantes.
He llegado a notar conexiones, pero a veces no se han dado por lo que fuera.
Toca seguir buscando...
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